Los40 Music Awards 2019

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Música /
Escrito por Daniel Pedroso

La media tarde del viernes 8 de Noviembre no daba lugar a la casualidad cuando miles de asistentes se acercaban al calor del WiZink Center madrileño para ver la última edición de Los40 Music Awards. Con un viento gélido y el corazón caliente deseoso de ver a grandes estrellas interpretar los últimos hits del año, ayer no había mucho espacio para incertidumbres o mayorías de edad. Lo minoritario se convirtió en multitudinario cuando las gradas empezaban a explicar porque se había colgado el sold out desde hace días en uno de los eventos más esperados de año.

Como de costumbre, Los40 Music Awards fueron capaces de todo y dejaron embelesado a cada uno de sus asistentes cuando iban destapando uno a uno los enormes nombres que soportaba el line up de confirmados. Con artistas tan grandes en el palacio y a pie de campo, la congregación más teenager se agolpaba a la valla que les separaba de las mesas de los famosos invitados y el resto se ponía cómodo para la aparición entre lentejuelas de Becky G, Sam Smith o Rosalía entre otros.

La noche se vestía de gala, colores y ensoñaciones poliédricas de la mano del artista Okuda San Miguel. El artista multifacético y policromísta sería el encargado de ponerle diferentes tonalidades a la noche entre tanto claroscuro y destellos de los cantantes. Unos visuales que ya forman parte de la iconografía del artista santanderino, aunque de reconocimiento mundial, hacían de perfecto telón de fondo entre los impasses y entremeses que entreveía la gala. La elección de Okuda como sastre de ceremonias nos daba una pista muy concreta sobre la diferencia que iba a existir en esta edición de Los40 Music Awards, alejándose de cualquier otra tonalidad escogida anteriormente, el multicolor y la mezcolanza se unían por la irrupción candente del panorama actual de la música urbana. Curioso era ver cómo se coreaban los nombres de Beret, Nicky Jam o Lola Índigo igualando nivel de decibelios con internacionalidades como Mabel, Anitta o Ava Max, rindiéndose todos ellos a la evidente hibridación del pop y la cultura urbana.

Tomando el control de la noche una voz que ya se nos hace familiar y es parte de la cotidianidad de muchos, Toni Aguilar, insignia de Los40, conduciría una velada donde la industria y los fans se emocionaban mutuamente al compartir impresiones. Muchos de los tatuajes de aquellos que llenaban la grada ardían a fuego cuando su ídolo era escogido como el premiado de la noche, y era en esos momentos cuando el WiZink parecía una olla a presión. A eso habíamos venido todos, a ver quién ganaba y se llevaba el premio para su casa. El plato fuerte sin duda fue Rosalía, quien se hizo la mayor vencedora de los premios llevándose a casa el de Artista del año y Mejor Canción LOS40 Global Show por Con Altura. La catalana subió a coger la estatuilla acompañada en cuerpo por su compañero El Guincho y en alma con J. Balvin al otro lado del charco. Lola Índigo se instauró como Mejor Artista Revelación y bien quedó revelado en su actuación a dúo con el canario Don Patricio cuando con su single Lola Bunny daba salsa a la noche y ponía a todo el mundo a corear. Dando un golpe sobre la mesa y sorprendiendo en todas apuestas hechas las ultimas estatuillas de la noche se las llevaron el artista sevillano Beret, que recogió el galardón por la Canción del Año con Lo Siento y  Nicky Jam quien fue nombrado como mejor Artista-productor LOS40 Urban.

Una gala que desde las ocho de la tarde se calentaba a fuego lento a modo de hoguera hasta bien entrada la noche. Con cuatro horas de duración dio tiempo para todo: premios, entrevistas y actuaciones repartiendo los highlights de la fiesta en nombres propios de todos los orígenes. Una puesta en escena donde se recordará la actuación tan impoluta de Sam Smith, quien reluciente embutido en su pulcra americana blanca dejó nuevas letras de sus próximo trabajo, el despliegue de ritmos latinos por parte de Becky G, quien tiraba de clásicos haciendo tararear hasta el último rincón del recinto o la histeria colectiva desprendida tan solamente al ver la silueta de Rosalía.

Sin prevenir a nadie de ello, la aparición de Billie Eilish en todas las pantallas tras recibir el premio por el mejor Álbum Internacional sumió a la audiencia en una gigantesca ola de expectación. Los últimos instantes de la noche se agitaban cuando tras su agradecimiento, la californiana introducía a la que llamó el mejor ser humano del planeta, ella no era otra que La Rosalía. Con la esperanza de ver en acción el reciente lanzamiento de ‘A Palé’, la silueta de Rosalía entraba al escenario convirtiendo la atmósfera en un enorme sepulcro. Manteniendo su costumbre de lograr enmudecer, una solemne performance tecno-intimista de ‘Dio$ No$ Libre Del Dinero’ fue la escogida para acallar cualquier espera de oír alguno de sus éxitos. La artista, que portaba sus grillz dorados en el costado derecho de su boca, puso el broche a juego a esta última edición de Los40 Music Awards, que de quedarse con una categoría entre todas las premiadas, sería la de global.

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Sobre el Autor / Daniel Pedroso

I don’t quite know what I am yet. I’ve tried flipping coins, listening exclusively to french crooners, I’ve even had a brief hat phase, but nothing stuck.