Kidd Keo, diseño y moda como expresión de identidad

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Streetwear /
Escrito por Sagrario de Manueles

Los más de cinco años que lleva en la música le han servido para darse cuenta de que las críticas al final han formado parte de su éxito. Sincero y determinado para algunos, subido y machista para otros, Padua Keoma Salas estampó su firma en un contrato millonario con Warner Music Latino y está en uno de los momentos más dulces de su carrera. Sí, has leído bien, Padua Keoma, como la película italiana, así es el nombre del que todo el mundo conoce por Kidd Keo.

El alicantino es uno de esos artistas que, para bien o para mal, no deja indiferente a nadie. Todo el mundo le conoce por su música, pero lo que todavía muy poca gente sabe de él es, además de su nombre real, su faceta como diseñador, algo que, al contrario de lo que pueda parecer, le llegaría mucho antes que la música. Charlamos con él para que nos cuente sus comienzos en el diseño de moda y en qué momento se encuentra su ambicioso proyecto Keo Couture.

Con tan solo 13 años, se fijó en unos pantalones y en ese momento se empezó a obsesionar con cómo vestía la gente. Su primera creación fueron precisamente unos pantalones, que consiguió en HyM y que, con la ayuda de su madre, rehizo el patrón y les puso unos bolsillos. En el instituto sus amigos flipaban con los diseños. Desde aquel momento empezó a reinventar prendas y a un compañero suyo que hacía parkour le fliparon. “Mi colega tenía una RT (evento de parkour) y su madre había puesto todos sus pantalones a lavar, así que vino a casa y se pilló unos. Al día siguiente en el instituto me dijo que todos habían flipado y como yo no tenía un duro mi colega me dio 20 pavos con los que pillé tres pantalones en Primark para customizarlos”.

Fotografía: Gonzalo Mendiola

A pesar de ir haciendo dinero con sus remakes, no se contentaba con eso y lo que quería realmente era sacar prendas desde cero. Su abuela le enseñó a coser y la primera pieza que consiguió hacer fueron unos pantalones cortos. “La tía de los retales vio aquellos bolsillos y se horrorizó, así que me enseñó cómo hacerlos. Ahí ya empezaron los pantalones guapos y empecé a vender bastante”.

Si se tuviese quedar con un país ese sería Francia. Keo encuentra la inspiración que no ha podido encontrar aquí en España, tanto en la música como en la moda. Se le puede ver mezclando ropa de mercadillo con piezas de diseñador, combinándolo de esta forma en sus looks diarios. Las camisetas de rayas, un pantalón de chándal y sus rastas no pueden faltar en él, elementos indisociables de su figura como artista. Con 17 años llegaría una beca del Estado que aprovechó para irse a Francia y conocer a Simahiro, diseñador que por aquel entonces trabajaba para D&G. En la capital francesa Keo se empapó rápido de la moda que ya llamaba su atención. “Y​o muchas cosas las he cogido de Francia porque cuando llegué, de estar en la charca en la que estaba metida en España pasé a París, donde todos los negros del barrio vestían de locura, como si fuese la NBA. Aquí no hay tanta cultura de la moda. Allí al final es Paris y todo lo que ves allí en dos meses aquí lo ves en mucho tiempo o a lo mejor ni lo ves. Yo allí era una esponja”.

Una deuda pendiente con el diseño

Aprendió en Francia pero no lo llegó a poner en práctica porque la música se cruzó en su camino. Una infructuosa primera colaboración con una firma madrileña que consistía en una chaqueta de fibra óptica, sumado a la inexperiencia en la gestión, hizo que lo apartara durante un tiempo para centrarse en la música Ahora dice estar más relajado tanto en la música como personalmente, por lo que se puede permitir dedicarle a su marca el tiempo que merece. “Es la diferencia con la música, que me gustaría aprender más cosas en cuanto al diseño. En moda hay más técnica, en la música hay más magia”. En un futuro le gustaría no estar tan puesto en la música para estarlo más en sus colecciones, pero su primer disco con Warner es, por el momento, su objetivo más cercano.

Fotografía: Gonzalo Mendiola

Keo no tiene un diseñador de cabecera y no sigue el circuito actual de la moda. La mayor parte de las veces las influencias que coge se alejan de este universo. Incluso sus propios amigos le sirven de inspiración para sus diseños. “Los chándales que he sacado son inspirados en los clones de Star Wars. En verdad, la gente no lo ha pillado pero el chándal es súper elegante, hasta la gente mayor se puede poner ese chándal y no veas como queda. A mí me gusta diseñar pensando en cómo me visto yo y en cómo quedaría bien, por eso tiendo más a diseñar outfits”. Los chándales pertenecen a Keo Basics, una de las cuatro colecciones que va a tener la marca. A lo largo del proceso creativo de la misma, ha ido viendo el mismo potencial que puede tener un chándal en otro tipo de cortes más elegantes o trajeados.

Además de ser el diseñador de la firma, también se encarga de ella a nivel empresarial. El plan de negocio que tiene pensado es el de sacar pequeñas cápsulas cada cierto tiempo y de una manera limitada. A imitación de los productos Hype, la marca Keo Couture está pensada para que el comprador adquiera productos exclusivos. “Cuando no tenía un duro tenía que hacerlo así: compraba una tela, invertía y cuando se acababa ya no volvía a hacer más ni a gastarme más dinero del invertido inicialmente. Hay gente que hace fast-fashion, que está muy bien, pero yo por mi forma de ser y por lo que he vivido prefiero sacar menos y que sea algo más exclusivo. No vale más ni vale menos, es diferente”. Ahora que va a sacar pequeñas cápsulas cada poco tiempo pretende que a la gente que le guste la moda, independientemente de que sea fan suyo o no, compre el producto. Algunos productos serán más caros y otros más accesibles para cualquier persona. No le preocupa que alguien venda el triple que él, siempre y cuando pueda mantener el pequeño mercado que ahora tiene y que espera vuele muy alto.

Fotografía: Gonzalo Mendiola

Kidd Keo ha crecido en un ambiente que le ha permitido desarrollar su creatividad al máximo. Su madre es artista y él se ha criado en esa creatividad materna que le ha dado la oportunidad de hacer de todo: música, dibujo, diseño… Los dibujos de su madre le han servido para sus propios diseños, y es que cuando uno nace con algo intrínseco en él es muy difícil deshacerse de ello. “Mi mamá es artista, yo no estaría aquí si no fuese por ese ambiente en el que me he criado. Hay muchos niños que quieren cantar y hacer movidas pero sus padres quieren que estudien, que se saquen la carrera… y en ese ambiente es muy difícil que cuaje”. Ahora también diseña coches y algún día le gustaría crear su propio edificio. Al final todas sus ideas locas desembocan en un deseo de hacer realidad todas esas locuras locas que hay en la mente de Keo. “Son como los caprichos de un inventor”, asegura el alicantino.

 

Spain Is Different

La marca de ropa ha sido un riesgo que ha querido correr viendo cómo está el panorama español. En España queda mucho camino por recorrer tanto en la música como en la moda, dos mundos que, por otra parte, se retroalimentan entre sí. Tras el boom de 2016 con artistas como Keo, en el que se abrieron barreras, parece que el mercado se ha quedado un poco estancado. En Europa las capitales de la moda son París, Londres y Milán, no Madrid ni Barcelona. Además del papel que juega la televisión, muy diferente al modelo estadounidense, esencial para entender el negocio que existe entre ambos mundos. “En la TV española la fama televisiva no está conectada a la vanguardia. En Londres los raperos trabajan con diseñadores. Aquí en España los diseñadores importantes no hacen colaboraciones con los artistas relacionados con la vanguardia musical, no hay entendimiento. YG se ha sacado una canción con Tyga y la ponen en Jimmy Fallon, aquello es otro mundo… En España, sin embargo, somos coballitas, pero yo soy una coballita que dice: Págame».

Con las redes sociales la situación ha mejorado respecto a años atrás, pero aún hay mucho que avanzar. ”Por eso me centro tanto en facturar, toda la gente puede decir mierda pero ahora cuando me vean parado en un Mercedes me da igual. No te van a valorar por tu arte, aquí en España todo va por apariencias. Yo lo único que puedo hacer es pegarme muchísimo y hacerlo fuera. Me veo fuera trabajando y haciendo mis cosas. Sé cómo lo voy a hacer pero necesito tiempo”.

Fotografía: Gonzalo Mendiola

En medio de todo el caos que parece rodear a Kidd Keo, en su cabeza el plan lo tiene muy claro. Sabe exactamente que el siguiente paso lo dará con firmeza y con el objetivo de adquirir madurez y consolidar su figura como diseñador, pese a las consecuencias negativas que esto puede tener en su faceta de músico.

​Si lo reprimido es lo habitual hoy en día, el sueño tendrá una composición más enigmática. Kidd Keo quiere seguir soñando y espera que las generaciones más jóvenes crean en sus ideas. “Para mucha gente, que exista una figura triunfante al que se la suda todo es una razón para que puede sudártela todo sin irte a la mierda. Yo hasta que no demostré lo contrario era un flipao’ fracasao’. Ahora ya no. Ahora el niño ve a Kidd Keo y le inspira”. En un mundo en el que la gente vive reprimida por el qué dirán, por las figuras parentales o por uno mismo, es un discurso realmente interesante que te habla desde el otro lado.

Keo pretende seguir su camino, alejándose mucho de lo que se espera de él. Es un claro ejemplo de que ir contra la norma no es tan grave a pesar de las acusaciones que se versan sobre él, y que, sorprendentemente, es una ecuación que incluso funciona en un sistema que pretende crear individuos cortados por el mismo patrón. Cada vez hay más gente que quiere ir contra la norma, pero no puede o no tiene las herramientas para ello hasta que ve a una figura como Kidd Keo, Está consiguiendo callar a todo aquel que no confiaba en su proyecto, y aún tiene mucha munición guardada para seguir guerreando.

Sagrario de Manueles
Sobre el Autor / Sagrario de Manueles

La esencia fina viene en frasco pequeño, también el veneno. Escribo sobre moda para acercarme. No puedo permitirme ropa cara pero bah, en esta vida la actitud es lo importante.