Conor McGregor, la razón de muchos

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Escrito por Juan Álvarez (Negrín)

Sin lugar a dudas, la razón por la que muchos y muchas estamos aquí. “La cara visible del mundo de los deportes de contacto”, como él mismo se hacía llamar. Y razón no le falta. Su fama de peleador extravagante, díscolo y con una lengua que emitía unos cheques que sus peleas firmaban se convirtió en fama de icono de la moda, el estilo y de todo en general. Conor McGregor, gracias a lo que ha generado a su alrededor, ha conseguido transformar las MMA en uno de los mejores espectáculos deportivos que se puedan ver en la actualidad, haciendo olvidar el concepto establecido de deporte sangriento.

Natural de Crumlin, un barrio humilde de las afueras de Dublín. Conor pasó la típica historia de los peleadores de película: desde pequeño se desinteresó por los estudios y, llegado el momento tuvo que trabajar de fontanero y también vivir de las exiguas ayudas sociales que brinda el estado irlandés a los desempleados. No obstante, Conor superó todos estos obstáculos para ir creciendo dentro del mundo de las artes marciales mixtas de la mano de su entrenador desde los inicios, el también irlandés y afincado en Dublín John Kavanagh. que regenta el Straight Blast Gym en la capital del país.

Fotografía: Per Haljestam

Su carrera dentro de las MMA ha sido meteórica, tanto en velocidad como en su propia proyección, ya que victoria tras victoria se ha ido acercando más y más a la cima del deporte. Tras alguna pelea en competiciones locales en Dublín e Irlanda, la primera oportunidad seria dentro de las artes marciales mixtas le llega de la mano de la promotora de combates británica Cage Warriors Championship, donde en sólo 14 desempeños entre peso pluma y peso ligero es capaz de hacerse con los dos cinturones de estas categorías para, después de esto, dar el salto definitivo en busca del camino que le encumbrará a la gloria definitiva: la UFC.

Una vez allí, y como se suele decir, el resto es historia. Cinco victorias al hilo contra rivales consolidados dentro de la organización y con buen cartel (Brimage, Brandao, Siver, Holloway y Mendes) con una facilidad inusitada y sobre todo, con un estilo novedoso y unas formas que favorecen la polémica y el espectáculo le dan la oportunidad en el UFC 194 de pelear contra el gran campeón de la división de los pesos pluma durante años: el brasileño José Aldo. Tras meses de un “trash talking” que “The Notorious” ha convertido en su marca personal, la pelea dio para mucho que contar: no transcurren ni 10 segundos cuando McGregor conecta a la quijada de Aldo y lo noquea de un solo golpe, con lo que se convierte en campeón indiscutido de Peso Pluma de la UFC y sobre todo refrenda su carácter de estrella fuera del octágono, toda vez que su valía dentro de la jaula está fuera de toda duda.

A partir de aquí, cada movimiento de McGregor no hará sino engrandecer su leyenda deportiva y mediática. La gente empieza a ver los combates de UFC con la expectación de ver a un irlandés estrafalario, lleno de tatuajes y tiznado de unas maneras y vestimenta heredadas de su pasado “knacker”, término que podríamos traducir como “kinki” o “ni-ni” en nuestro país.

Sus dos peleas contra Nate Díaz (los fans están de suerte ahora que se habla de una tercera parte que cierre esta trilogía), su segundo cinturón enfrentando al campeón ligero Eddie Álvarez con una superioridad tan grande que la pelea resultó aburrida, su incursión en el mundo del boxeo para enfrentar a Floyd Mayweather en la “Money Fight” y la truculencia de su altercado y posterior derrota contra Khabib Nurmagomedov, incidentes con la policía… han convertido a un deportista de un deporte minoritario en un icono cultural. Pase lo que pase en sus siguientes peleas, se retire pronto o tarde, es innegable que hoy en día las artes marciales mixtas a nivel mediático son lo que son gracias a Conor McGregor. ¡LARGA VIDA AL REY!

PROS: Técnicamente muy inteligente. Sabe llevar a su contrincante a su terreno. Uno de los mejores boxeadores de las MMA.

CONTRAS: Nunca ha defendido ninguno de sus cuatro cinturones de campeón. Conforme ha pasado el tiempo ha cambiado de estilo y cada vez usa menos las piernas para centrarse en su fuerte, que es el boxeo. Sus derrotas siempre han venido en el suelo, por sumisión y con gente que era especialista en la disciplina, como Díaz o Nurmagomedov.

Juan Álvarez (Negrín)
Sobre el Autor / Juan Álvarez (Negrín)

Historiador y aficionado al boxeo y deportes de contacto. "El boxeo es el deporte de los desheredados, de los que poco o nada tienen; de los que creen que un solo golpe puede cambiarlo todo"