Apple señala a Epic como única responsable de su conflicto con Fortnite

Epic introdujo una opción de pago externa para evitar el abono de las tarifas de iOS y Android, lo que llevó a una disputa legal entre la empresa desarrolladora y Apple que se ha convertido en una de las noticias más importantes de este verano atípico. La retirada del juego en esas tiendas tras vulnerar varias normas dio paso a que Apple amenazara con retirar los permisos de Epic si no daban marcha atrás antes del 28 de agosto.

Si finalmente Apple sigue adelante con esta medida, significaría el veto de Unreal Engine de iOS y macOS, afectando mucho más que exclusivamente a Epic. Pese al secretismo con el que se lleva este litigio, en las últimas horas se ha conocido que la compañía de la manzana ha entregado un documento a las cortes en el que deja claro que la responsabilidad única de este conflicto recae en Epic Games. “Epic ha roto sus contratos con Apple, empleando a sus usuarios y a los usuarios de Apple a presionar”, se puede leer en una clara referencia al vídeo lanzado por la empresa responsable de Fortnite hace unos días.

La industria del videojuego se vería realmente tocada con esta restricción, algo que ha provocado que incluso Microsoft mueva ficha y emita un comunicado a favor de los creadores de Fortnite. “Todos los usuarios y desarrolladores que Epic afirma que corren riesgo, se han visto perjudicados solamente porque el ardid de Epic incluía romper sus acuerdos y correr a las cortes en busca de ayuda (…) Epic es la que ha puesto a sus consumidores y desarrolladores en esta situación, no Apple”, prosigue el documento entregado por Apple.

En estos momentos, Epic tiene la pelota en su tejado, pudiendo resolver este problema de forma instantánea si revierte inmediatamente los cambios llevados a cabo en Fortnite. La demanda de Apple no es motivada por un comportamiento anticopetitivo, ya que, como bien especifican, sus normas están presentes desde 2008 y fueron aceptadas por Epic validando que cualquier desarrollador que las vulnere corre el riesgo de perder ipso facto sus permisos de publicación y desarrollo.