2016: efervescencia y albores de una escena

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Música /
Escrito por Daniel Caballero

“Nuestra generación lo que está haciendo es allanar el terreno, está todavía muy montañoso hermano, estamos ahí con las apisonadoras”, le comentó Dellafuente a C. Tangana en septiembre de 2016 en un coloquio organizado por la marca LA TI GO junto a su CEO, Javier Munárriz, también presente en aquella charla. Plano frontal, tres cervezas, un porro chustero y un precioso atardecer que agoniza bajo la rebosante tranquilidad de aquel paraje. Reflexiones en torno al estado que atravesaba la industria musical en nuestro país por entonces, su redefinición y las nuevas tendencias que poco a poco iban aflorando.

Fotografía: Héctor Pozuelo

Un año clave donde, tanto los medios generalistas como el público empezaron a poner el foco en las nuevas propuestas y en la renovación sonora que estaba cociéndose, debido quizás al hastío que rodeaba al antiguo panorama, anclado en el inmovilismo y muy reticente a cualquier fusión sonora. Se comenzó a hablar abiertamente de putas, dinero, lujo y de mover kilos, totalmente en contraposición a los mantras morales impregnados en el ‘rap conciencia/poesía’ que ya empezaba a cansar.

2016 fue testigo del bautizo e impulso de una nueva generación de artistas nacida en la era digital y que iba a revitalizar la escena que ya comenzaron a asfaltar los pioneros Kefta Boyz, Pxxr Gvng y compañía. La confluencia de los befes entre Dora Black y Pxxr Gvng, C. Tangana y Los Chikos del Maíz o la irrupción de Bad Gyal y Recycled J, junto a otro sinfín de acontecimientos, hicieron de este año uno sumamente prolífico e icónico en la historia reciente. Hacemos retrospección repasando algunos de los acontecimientos que dio de sí 2016, uno de los años años más convulsos, heterogéneos y que fue clave para asentar la nueva escena urbana en España, donde emergieron multitud de artistas y tonalidades sonoras.

 

100k pasos, el cénit de AGZ y el nuevo pop

“Este es el mejor tema que nos hemos hecho en nuestra puta vida”, dijo C. Tangana antes de interpretar ‘100k Pasos’ (prod. Royce Rolo) , en una Sala BUT (Madrid) abarrotada, allá por noviembre de 2016. La canción, publicada en enero, sintetizó a la perfección la evolución que ha ido experimentando el grupo madrileño en sus últimos años. Envuelta en un halo de melancolía y con ese azul de tintes nostálgicos, ‘100k Pasos’ fue la celebración en perspectiva de una dilatada trayectoria y el punto de partida desde el que Sticky M.A. y Pucho comenzaron a mudar su piel artística. La gente sabía que no se trataba de una canción más.

Fue en mayo durante la actuación del colectivo en las Fiestas de San Isidro (Madrid, cómo no) donde se vivió uno de los momentos cumbres con dicha canción para AGZ y, en general, para la nueva escena que estaba fraguándose. Con el recinto completamente hasta los topes y un escenario repleto de artistas como Pedro LaDroga, Elio Toffana, Alizz, Erik Urano o Royce Rolo, Sticky y C. Tangana eligieron ‘100k Pasos’ para echar el cierre al concierto. Lo que pasó fue un auténtico clímax musical. Decenas de personas en el escenario vibrando y celebrando al mismo tiempo que un ardoroso auditorio formado por un mar de personas.

Una puesta en escena imponente y emocionante. Una auténtica fiesta que aprovecharon ambos autores, junto con el productor de la canción, para lanzarse al público. El acontecimiento fue de tal magnitud que los propios miembros de Agorazein decidieron inmortalizar aquel momento y subirlo a su canal oficial de Youtube (vedlo, no tiene desperdicio). Un canto a la vida, que invita a no mirar atrás y, sobre todo, a no parar nunca de caminar porque el sol siempre saldrá “like everyday”.

Precisamente fue con uno de los integrantes de aquel escenario, Alizzz, con el que Antón consiguió otro hito importantísimo: redefinir el mainstream, colarse en él y ampliar el público objetivo al que podía llegar. Y de paso presentar al mundo a una tal Rosalía.

‘Antes de morirme’ y ‘Llámame más tarde’ sirvieron a ambos para abrir una brecha en el mainstream y el nuevo pop, hasta entonces conceptos que provocaban alergia por los lares que había transitado Pucho desde sus orígenes. La dupla Alizzz – C. Tangana ya empezó a plantar la semilla que dio sus frutos un año después y de forma exponencial con ‘Mala Mujer’.

En los meses posteriores siguió pululando por estas esferas con temas como ‘Persiguiéndonos’, y para poner el broche de oro a un año primordial en su carrera se encargó de eternizar Agorazein con el álbum ‘Siempre’, que contenía un sonido más aperturista a cargo de Alizz y el grupo de productores gallegos Banana Bahía Music.

 

Beefs, ojos morados y alguna que otra torta

No voy a descubrir ahora el componente morboso que parece gustar tanto en los beefs, y más aún si hay sangre, armas y bofetones de por medio. La guerra abierta entre Dora Black (con Pimp Flaco y Kinder Malo a la cabeza) y Pxxr Gvng ya venía de hace un tiempo atrás, cuando casi todo era campo básicamente. Yung Beef ya avisó a finales de 2015 en ‘El Papasito’: «tú eres un sapo / un hombre de Paco / follándome a una raxet con la cara de Pimp Flaco».

La disputa entre estos dos grupos por el trono del trap constituyó uno de los fenómenos más sonados en 2016. Uno de los momentos más emblemáticos fue cuando Pimp Flaco lanzó su canción ‘Los buenos siempre ganan’ donde, con un ojo morado, aprovechó para echar más leña al fuego y responder a la reyerta que tuvo con Los Sugus, aliados de Pxxr Gvng. «Sé que duele que te quiten el puesto en dos días por eso les dejo / quieren que tire la toalla / pero no la tiro ni cuando me seco».

Siempre había espacio para las puyas de un bando hacia otro. El 1 de julio Kaydy Cain publicó por sorpresa ‘All My Children’, un remix de un tema original de Gucci Mane. La imagen que acompaña a la canción mostraba a un Kaydy sentado y arropando como si fueran sus hijos a varias figuras, Pimp Flaco, Kinder Malo y Kidd Keo entre ellas. «Todos esos rappers son mis hijos / aunque alguno me haya salido con retraso».

Como era de esperar, Dora Black no tardó en responder y justo un día después lanzó el corte titulado ‘Papá dame dinero’. La guerra era también de imágenes. Junto con la canción, el dúo barcelonés utilizó un dibujo en el que Kinder Malo empujaba la silla de ruedas de un Kaydy Cain inválido, mientras que Pimp Flaco se agachaba para sacarle la lengua y mofarse de él. «Tú duermes muy bien y muy tranquilo / porque ya te hemos mandao pal asilo».

Kidd Keo tampoco se demoró en contraatacar y publicó ‘The Lil Kid’, haciendo gala de un spanglish que pocas veces se había visto en el panorama de una forma tan fluida. Pero ahí no queda la cosa. En diciembre Pimp Flaco subió a su canal de Youtube ‘XD’, donde aparece comiéndose, literalmente, un trozo de carne en una canción dirigida a todos sus detractores. «Y el que quiera que lo deje que me mande al nicho / mientras respire no me muevo / creo que está to’ dicho».

Seis meses después (ya en 2017) Cecilio G quiso unirse a la fiesta y le respondió con ‘LOL’ al más puro estilo Ceci. «Follando a una raxet con la cara de Pimp Flaco / y a la vez que pienso si se la ha follao Fernando», en alusión a Yung Beef. No hay que olvidar tampoco el incidente entre Pimp Flaco y Jambo Beats, uno de los productores más en forma de aquel momento. El segundo acusó al primero de no pagarle las bases y en mitad de un embrollo en el que no sé qué hay de cierto o de falacia, Pimp Flaco decidió borrar algunos temas producidos por Jambo como ‘Si o No’, ‘Serán las gafas’, ‘Cabello de ángel’ o el propio ‘XD’ para posteriormente resubirlos con instrumentales producidas por él mismo.

C. Tangana y Nega, de los Chikos del Maíz, también fueron protagonistas este año en el apartado de las trifulcas. La historia ya contaba con recorrido por mofas al madrileño en el videoclip ‘Tú al gulag y yo a California’ donde una persona aparecía agarrando con una correa a un cocodrilo de plástico, aludiendo al vídeo de ‘Alligators’. Después de que ambos intercambiaran mensajes por redes sociales C. Tangana, que había viajado desde Vigo, agredió con un guantazo a Nega a la salida del concierto que este dio en la Sala Penélope de Madrid. Hecho que narra el propio Antón en ‘Nada’, donde se muestran algunas imágenes previas a lo sucedido.

En mayo de (ahora sí) 2016 Los Chikos del Maíz lanzaron ‘Los pollos hermanos’, canción que contiene numerosas referencias a Pucho y su tema ‘Nada’. Puchito no tardó ni 24 horas en soltar su respuesta con ‘Los chikos de Madriz’, en un videoclip rodado en el monumento al político fascista Calvo Sotelo y donde se mostraba a un C. Tangana sentado y comiendo palomitas tranquilamente. Fue tal el alcance del beef que hasta el líder de Podemos, Pablo Iglesias, tuiteó unas palabras dirigidas hacia él en un tono amable.

Las primeras cuentas de memes (Trapgameedits, ElPrinciideledit, Lamafiadeledit o Trapbefos entre otros) fueron haciéndose eco de todo lo que acaecía en esta agitada época, entreteniendo e informando a veces con más rigor y sensatez que algunos medios de comunicación, lo que contribuyó a que actuasen como una especie de foro donde poco a poco fueron cohesionando la comunidad y aglutinando un mayor número de público.

 

El auge de la Santísima Trinidad

2016 también fue un año esencial por la eclosión de algunas de las primeras figuras femeninas con cierta relevancia como Bad Gyal, Ms Nina, La Zowi o la ahora inactiva Chanel. La ruptura con los moldes imperantes, la explicitud de sus letras y la falta absoluta de prejuicios a la hora de crear música fueron denominadores comunes entre ellas, dando un soplo de aire fresco a la escena. Ello conllevó y sigue conllevando hoy día una lluvia de críticas sin ninguna razón de peso, por desgracia. También creo que viendo la gran evolución que este grupo mujeres ha estado experimentando en los últimos años poco les importará.

Desconozco al 100% las razones, pero es una pena que Tania Chanel desapareciera (o casi) a partir de 2016 puesto que se atisbaba como una de las artistas con mayor proyección y con un margen de mejora gigantesco. Cabe decir que en 2018, después de varios años, lanzó tres temas desde su canal habitual pero no llegó a más.

Con tan solo 16 años ya encandilaba a pesos pesados dentro del mundillo como Khaled, el cual la reclutó para colaborar en ‘No sabeis nada’. Otro histórico como el productor Ikki también se fijó en ella y compusieron ‘Conoce al diablo’. Las ráfagas de canciones publicadas (con sus correspondientes videoclips) eran continuas. Algunas de ellas lograron instalarse en el imaginario colectivo como ‘Manita de Fátima’, ‘La corona es mía’ o ‘Te invito a soñar’, donde en el vídeo contó con la presencia de otra artista emergente por aquel entonces, Bad Gyal.

Los diamantes incrustados en las uñas kilométricas, el Versace o el Gucci no se consiguen de la noche a la mañana. Con 19 años recién cumplidos, Alba Farelo a.k.a. Bad Gyal nació artísticamente en el mes de abril con ‘Pai’, un remix del famoso ‘Work’ de Rihanna y Drake cantado hermosamente en catalán. Al mes siguiente lanzó uno de sus temas insignias, ‘Indapanden’, también entonado en catalán y que contenía buena parte de los registros que era capaz de manejar.

‘Con mis niñas’ (junto a Khaled y Ms Nina), ‘Hasta que salga el sol’ (con Khaled), ‘Leiriss’ y ‘No pierdo nada’ completaron una lujosa carta de presentación para la de Vilasar de Mar, que en septiembre lanzó ‘Mercadona’ como adelanto de su primer trabajo ‘Slow wine mixtape’, el cual vio la luz en noviembre. A la salida de la mixtape le acompañó el videoclip de ‘Fiebre’. El resto, como ya saben, es historia.

La Zowi, por su parte, también empezó a dar sus primeros pasos en 2016 con canciones como ‘Mi chulo’ Feat. Lorena B, ‘Obra de arte’, ‘Random hoe’ o ‘Papi dime a ver’ junto a Bea Pelea y Ms Nina. Su uso particular del autotune, una poderosa puesta en escena en los videoclips y unas letras con influencias claras de sus allegados Pxxr Gvng hicieron que sacudiese con fuerza la escena nacional.

El caso de Ms Nina es sin duda uno de los más representativos que muestra claramente el concepto tan libre y sin prejuicios que esta nueva generación tiene acerca de la música. Y se puede resumir en el comentario que ella misma publicó debido al aluvión de críticas que recibió por la canción ‘Chupa Chupa’, lanzada en enero: “Vamos a ver, es una canción para bailar y ya está, si quieren escuchar música más profunda vayan a escuchar a Adele o lo que quieran, bye”. Otra prueba más de lo muy atrás que estaba este país a la hora de asumir un componente lúdico en la música, más aún proviniendo de mujeres. Nina siguió a lo suyo publicando temas como ‘Salami’ y el videoclip junto a Ikki del megaviral ‘Chic’.

 

Visibilización e inicio de una tímida cobertura mediática

De forma paulatina, el público fue identificándose con la nueva escena urbana que estaba surgiendo y tanto los medios de comunicación como los promotores de conciertos y festivales se dieron cuenta de ello, viendo no un nicho de mercado sino una verdadera mina de oro para explotar. No les quedaba otra. Tarde o temprano iban a estar en la obligación de hacer un seguimiento acerca de lo que estaba sucediendo si no querían quedar desfasados. Mención para Pimp Flaco y Kinder Malo que lograron viralizar (no sé si intencionadamente) hasta el extremo con ‘Chemtrails’ el soniquete de la famosa avioneta, con el consiguiente aumento de repercusión.

Un ejemplo de lo que estoy hablando lo encontramos en uno de los festivales con más brillo a nivel nacional e internacional: el Sónar. Como comparación, en su edición de 2015 solo Pxxr Gvng figuraba en el cartel. Hace 3 años, ojo, ninguno de los artistas que he mencionado a lo largo de este artículo aparecían en el line-up.

Ahora bien, viendo todo lo que se estuvo gestando en 2016, su edición en 2017 ya sí que sí colocó en el cartel a Dellafuente, C Tangana (que también actuó en el prestigioso BBK Live), Maka, Pimp Flaco, Kinder Malo, Yung Beef y Bad Gyal. Aunque todavía faltaba personal, sí que era una pequeña muestra de varios que pusieron los cimientos de la nueva ola. Era cuestión tiempo. Actualmente no es raro (lo raro sería lo contrario más bien) que en cualquier festival al uso no esté sobreimpresionado algunos de los nombres que aquí menciono, pero hace no mucho era impensable.

Mientras tanto, el público seguía abarrotando salas. Dellafuente, con su gira ‘Quejíos y autotune’, completó un año colmado de llenos por todos los rincones del país como Sevilla y un doble ‘sold out’ en Madrid. C Tangana también hizo lo propio. Inmerso en la presentación de ‘10-15’ agotó las entradas en varias ciudades, destacando los dos conciertos seguidos en la sala Caracol de Madrid, allá por febrero.

Testigos del éxito que todo este fenómeno social estaba despertando, los medios de comunicación tradicionales empezaron a subirse al carro y a visibilizar (a duras penas) a los nuevos exponentes. El trato a los artistas la mayoría de las veces dejaba mucho que desear y el absoluto desconocimiento acerca de lo que estaban informando abundaba.

Cuánto daño hizo que empezaran a adjudicarle de forma obsesiva la etiqueta de ‘trap’ a todo lo que se movía. Era bastante ridículo. Muchos medios y periodistas no sabían ni a qué carro se estaban subiendo, aunque al menos ofrecían el altavoz mediático, que tampoco es poco. Fue el inicio de las entrevistas en Vodafone Yu.

 

Variedad a borbotones

La frontera entre un género musical y otro se empezaba a difuminar, surgiendo a lo largo de 2016 propuestas muy atrayentes y dispares entre sí, lo que inyectó en la escena una necesaria dosis de heterogeneidad y matices sonoros. Poco importaba ahora que una canción intercalara elementos del R&B, de la electrónica o del hip-hop de Zimbabwe, todo enriquecía a la música que al fin y al cabo siempre debería ser lo principal.

Artistas que ya contaban con gran recorrido dejaron para el recuerdo obras que ahora son verdaderos clásicos. Juancho Marqués se estrenó como solista con su inmortal ‘The Blues’ para, posteriormente, forjar a la claridad del alma una de sus obras magnas: ‘Blue Sundays’. Su compañero de grupo en Suite Soprano, Sule B, también debutó en solitario con el ya atemporal ‘Neo Noir’. Un Jorge Escorial que empezó a despegar como Recycled J lanzó junto a Ezzem ‘Blow’, su segunda mixtape bajo dicho pseudónimo. Más tarde verían la luz ‘Threesome’ y ‘S.A.D’, tercer y cuarto trabajo del de Carabanchel. Para Zetazen, 2016 también fue un año capital en su andadura dejando verdaderas perlas como ‘Crisálida’, ‘Ámbar’, ‘Demonio’, ‘Llórame’, ‘Enemies’ junto a Recycled J y el recopilatorio ‘ZZXVI’.

Artistas de la talla como Rels B o Bejo empezaron a carburar durante este período. El primero publicó su álbum debut ‘Boys Don’t Cry’, y fue ganando relevancia lanzando temas ilustres como ‘Tienes El Don’, ‘Really On’ Feat. Recycled J, ‘Made in Taiwan’ o ‘Re-Member’. El canario, por su parte, vivió una de las eras más prolíficas hasta el momento creando obras que le auparon hasta la zona noble del panorama. ‘Guaña Guaña’, ‘Mala’, ‘Mango’, ‘Mucho’ o ‘Sílaba Tónica R.I.P’ son solo algunos ejemplos.

Para uno de los grupos más estrafalarios como es Locoplaya, el verano de 2016 supuso también un impulso crucial con la buena acogida que tuvieron ‘En su carro’, ‘Vamoavé’ o ‘Qué dice la juventud’. Otro colectivo canario, Broke Niños Make Pesos, también estuvo en plena forma: ‘Mi casa’, ‘Loba’ Feat. Recycled J y Bejo, ‘Nada’, o ‘Amén’ lo corroboran.

Se vivió una época de auténtica alquimia a la hora de hacer canciones, las fusiones eran una constante. Youtube se convirtió en la principal plataforma de lanzamiento y consumo. Internet aniquiló de forma absoluta las antiguas reglas comerciales, primando ahora la autogestión musical sin intermediarios ni discográficas de por medio. Ahora el producto final también debía ser visualmente atractivo para diferenciarlo del maremágnum de obras que iban surgiendo, había que adornarlo en una época de hiperestimulación digital. La importancia de la forma y el contenido estaban a la par, ninguno de los dos podía descuidarse. Eran nuevos tiempos, adaptarse o morir. Y eso es lo que hicieron algunas figuras ya asentadas como Natos y Waor.

El dúo madrileño tejió un seductor formato con la serie ‘Barras Bravas’: temas inéditos + videoclip pulidos, un cóctel perfecto para no perder visibilidad en la escena y disminuir el hambre de contenido que tenía el público. En 2016 fue el turno de ‘Rara avis’, ‘Por ti’ Feat. Denom y ‘Elegante’ junto a Ivan Cano. Pocas formas mejores se me ocurren de cerrar un año con la publicación de uno de los proyectos más esperados desde su primer volumen en 2012: ‘Hijos de la ruina, vol.2’, lanzado en diciembre junto a Recycled J y que contaba con un sonido de tintes actuales (lógico viendo la evolución de los tres) sin nada que ver al de la primera maqueta.

Foyone siguió en pleno proceso de crecimiento a golpe de ‘Rap Sin Corte’ destacando su edición número 28 donde rapeaba enfrente del Congreso de los Diputados y en la que, además, nació el famoso lema: “Pal año 2020 Foyone presidente”. Era una propuesta muy similar al formato ‘Barras Bravas’ de Natos y Waor pero con una diferencia: el rapeo se grababa en una sola toma y desde emplazamientos muy diferentes entre sí. ‘No hay un lugar’, ‘Presidentes’ Feat. Akapellah y las entregas números 30 y 31 de ‘Rap Sin Corte’, rodado en Nueva York, completaron el año para el reptiliano.

Con su primera y única juntera, Dellafuente y Yung Beef lograron crear colaboraciones de ensueño con ‘Marketing’ y ‘Mercedes McLaren SLR’. Proyectos de infinitos quilates como ‘Ansia Viva’, su último álbum, ‘Flores’ y ‘Poquito amor’, ambos con Pepe, ‘La vida es’, ‘Corazón mío’ o los descartes de ‘Ansia Viva’ engrandecieron enormemente durante 2016 al granadino.

Los nuevos sonidos coexistían con propuestas más cercanas al rap más crudo y visceral de la mano de artistas como Ayax y Prok o Delaossa con su colectivo Space Hammu. Los tres andaluces se encargaron de labrar al calor de estos tiempos una densidad lírica acorde a los códigos de las nuevas generaciones. Los gemelos dejaron por el camino ‘Mi musa’, ‘A palabras nazis, oídos rojos’, ‘Octubre’ o ‘Tierra de Bandios’ junto a Foyone. El malagueño, por su parte, sacó a relucir en 2016 una de sus referencias maestras: ‘El Palo No.1’, que reunía los cortes ‘Bares de viejos’, ‘Identidad’, ‘Cobrando sentío’ y ‘Ahí fuera’. Además, publicó varios inéditos con los que inició un firme ascenso. Algunos son ‘Urano’, ‘Neptuno’ o ‘Marte’. Fernando Costa también continuó esta misma línea creativa en el estreno de algunos de sus primeros temas como ‘Cerdos y diamantes’, ‘Este es mi lirio’, ‘Efecto causa’, ‘Warriors’ o ‘Su cara’.

Podría estar horas y horas sobre estas líneas enumerando la cascada de contenido surgido durante 2016 pero creo que esto es un esbozo suficientemente representativo para entender lo que supuso un año neurálgico en términos musicales para España. Solo hay mirar cómo, hoy en día, algunos de los nombres que he citado están en la prensa y en la boca de todo el mundo. La música urbana ha ido abriéndose paso hasta convertirse, salvando las distancias, en el nuevo pop. Dejémonos de peleas y pataletas absurdas sobre si un artista es real o un vendido. Para mí no hay nada más real que hacer lo que te da la gana cuando te da la gana. Disfrutemos de lo que hay y lo que vendrá, que la diversidad sonora es interminable. Como dijo Dellafuente, el terreno se empezaba a allanar.

Daniel Caballero
Sobre el Autor / Daniel Caballero

Hablo sobre música porque es todo lo que sé y siento.